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domingo, 9 de agosto de 2026

ECOS DE LA SABANA nº 328: LOS PEQUEÑOS Y LOS POBRES SON LOS QUE SIEMPRE PIERDEN

 


Los pequeños y los pobres son los que siempre pierden 

Hola a todas/os:

Todos hemos sido testigos de lo que ocurrió la semana pasada en Ceuta y en la frontera que esta ciudad tiene con la ciudad de Castillejos, Fnideq, en el norte de Marruecos. Las imágenes no necesitaban palabras; se ha hablado de 60.000 personas o incluso más las que entraron en unas horas en la ciudad de Ceuta ante la mirada impotente de todos: ciudadanos, fuerzas del orden, periodistas…

Después del choc y de quedarnos sin palabras empezaron los comentarios y reacciones, las explicaciones y búsqueda de las causas de este fenómeno que no ha podido surgir de la nada ni por improvisación. Algunos decían que la causa de este gran éxodo o avalancha humana era el comercio de las mafias. Otros comentaban que era la sentencia del Tribunal Supremo que limita las devoluciones en caliente a quienes entren a nado en Ceuta y Melilla lo que hizo que muchos jóvenes, en previsión de que la ley pudiera ser modificada, hayan dado un paso al frente.

Todavía al día de hoy no se sabe en verdad cual ha sido el origen de ese movimiento masivo de personas.

El arzobispo de Tánger, Emilio Rocha reclamaba “un pacto de sensatez” entre los políticos para no usar la migración como “arma arrojadiza, como mercancía de posturas ideológicas personales… pues son seres humanos e hijos De Dios”. Descartaba que esa movilización haya sido promovida por mafias y mostraba como allí en Marruecos “algunos sentían cómo un éxito conseguir dar el salto a Europa.

Uno de nuestros compañeros que vive y trabaja en Castillejos nos enviaba este mensaje: “se ha visto mucha gente que ha llenado la ciudad de Castillejos. Gente que también han traído desde lejos en coches y motos queriendo pasar la frontera para entrar en Ceuta… por la noche ha habido mucho movimiento de ambulancias, coches de policías… la ciudad está llena de gente que deambula, todo está cerrado: tiendas y cafeterías. Queríamos ver cómo hacer algo para ayudar a la gente que deambula sin nada, pero nos han aconsejado que era mejor no hacer nada pues serviría para favorecer la estancia de esta gente… vamos viendo cómo evolucionan las cosas…”.

Las iglesias de Ceuta y de la diócesis de Cádiz han hecho colectas e intentado arrimar el hombro para ayudar a aliviar el sufrimiento y la desesperación de estas personas que han llegado y se han quedado con lo puesto o sin nada.

El Gobierno de Ceuta ha cifrado los últimos datos de muertes en 88 personas. La Asociación Marroquí de Derechos Humanos dice que los fallecimientos podrían alcanzar las 130 personas y habla de "decenas de desaparecidos y numerosos heridos", mientras el gobierno marroquí solamente admite la aparición de 11 cadáveres en su territorio.

Leía un artículo de Fernando Redondo Benito en la revista Vida Nueva que me ha parecido muy sensato. En él hacia una reflexión sobre lo ocurrido en Ceuta, haciéndonos ver cómo seguimos hablando e interesándonos por lo ocurrido y sus causas sin detenernos en los cuerpos de todas estas personas que han perdido la vida. Personas que se han arrojado al agua, que han preferido arriesgar su vida a permanecer en donde estaban. “Nadie conocerá sus nombres. Nadie sabrá qué habían dejado atrás”. Y nos ayuda a comprender que “la gran crisis de nuestro tiempo no es solamente política, económica o migratoria. Es una crisis de la mirada. Hemos dejado de contemplar personas para contemplar categorías; hemos sustituido el rostro por la estadística… La persona queda disuelta en el problema y, una vez transformada en problema, ya puede ser manejada sin demasiadas incomodidades morales”.

domingo, 4 de agosto de 2024

ECOS DE LA SABANA º 245: EL CALVARIO DEL DESIERTO


Domingo 28 de Julio 2024
El mediterráneo es un cementerio y el desierto un calvario

Creo que muchos de nosotros estos días hemos leído las distintas reacciones al sarcasmo que se hizo durante la ceremonia de inauguración de los juegos olímpicos de Paris, en donde un grupo muy variopinto hizo una escena en la que se puede intuir la última cena de Leonardo da Vinci pero con muy poco gusto y de un modo grotesco. Muchas han sido las reacciones, las denuncias y hasta las misas celebradas para limpiar ese desagravio.

Está claro que hoy en día que hablamos de libertad y sobre todo de respeto del otro y de la diversidad, parece mentira que algunos sean tan intolerantes y tan insultantes con lo que para otros es muy importante y hasta sagrado.

Pero quizás esto debería ayudarnos a nosotros los cristianos a reaccionar contra todo lo que va en contra de la vida y de la dignidad del ser humano, pues esto sí que ofende a nuestro Dios, que se ha identificado con lo débil, lo humillado, lo dejado de lado. Por eso creo que deberíamos consternarnos mucho más de lo que lo hacemos por todas las víctimas inocentes de las guerras de Ucrania, de la Banda de Gaza y de otras muchas guerras intencionadamente silenciadas; deberíamos consternarnos de la pobreza y el hambre que perdura en tantos rincones de nuestro mundo; deberíamos consternarnos de todas las víctimas inocentes de la pobreza. Precisamente leía estos días en el sitio web del vaticano esta noticia que me dejó sorprendido. Creo que nos vamos acostumbrando a las noticias de la llegada de inmigrantes en pateras y casi ni nos inmutamos ante tantas personas que pierden la vida en busca de una vida mejor. Somos conscientes del drama de los que vienen en pateras y cayucos pero muchos ignoran el drama de los que han recorrido miles de kilómetros hasta llegar a la costa atravesando el desierto del Sahara. Hay una película que tiene como título 14 km, se estrenó hace 17 años, del director Gerardo Olivares, y que habla precisamente del drama de la emigración hasta llegar a la costa del Estrecho de Gibraltar, solo 14 kilómetros de agua pero con cientos de kilómetros antes de accidentes, deshidratación, hambruna y violencia  en la travesía del desierto.

El desierto del Sahara, una frontera mortal para los migrantes
Según un informe de la ONU publicado el 5 de julio de este año, el viaje que emprenden migrantes y refugiados a través del Sahara es más mortífero que cruzar el Mediterráneo. Se calcula que son más de 1.000 personas que han fallecido en el desierto más grande del mundo durante los últimos tres años.


¿Por qué cruzar el desierto del Sahara parece más peligroso que cruzar el Mediterráneo? El primer peligro del que hablan los inmigrantes y refugiados se refiere a los ataques de bandas criminales, salteadores de caminos que vienen a robarles y a despojarles de todas sus posesiones; Para las mujeres, existe un mayor riesgo de sufrir violencia sexual en estas carreteras. Luego viene la violencia que proviene de traficantes que obligan a las personas a hacer un cierto número de cosas en el camino. Se trata de la extorsión, del trabajo forzado y, a veces, de la explotación sexual. Los peligros también provienen de las autoridades en los puestos fronterizos, personas que abusan de su posición para extorsionar también a estos desafortunados inmigrantes y refugiados.

Los hay que se cayeron de camiones o personas enfermas abandonadas en medio de la nada.


Para las organizaciones humanitarias es muy difícil llegar allí debido a las condiciones geográficas extremas, pero también porque los Estados no quieren que estas sean testigos de esta violencia silenciosa y secreta.

Es importante conocer que la mayoría de los migrantes y refugiados africanos permanecen en el continente africano. El 70%, después de lo que han vivido en esa travesía, se arrepienten de haber tomado esta decisión y se quedan en el país vecino a su país de origen con la intención, cuando las cosas mejoren, de regresar a casa.

Desgraciadamente la mayoría de estos países del norte de África no respetan los acuerdos internacionales relacionados con la protección de los refugiados, ni las leyes sobre asilo. Son también frecuentes las expulsiones de Marruecos a Argelia o Mauritania, de Argelia a Níger, de Túnez a Libia o Argelia, de Libia a otros países vecinos. Dejando a los inmigrantes, a veces, en medio de la nada del desierto. 

¡Ojala los cristianos nos consternemos por esta triste realidad que está ocurriendo tan cerca de nosotros; ojalá reaccionemos y protestemos con todos los medios que disponemos para que esto no se repita; ojalá nos consternemos con todo lo que ensucia y degrada la imagen de Dios que hay en cada ser humano!









 

domingo, 23 de junio de 2024

ECOS DE LA SABANA nº 240: VOCES DE LOS MIGRANTES 1

 A diario miles de hombres y mujeres toman la decisión de salir de sus países para encontrar en otras latitudes un futuro mejor para ellos y sus familias. Muchos migran presionados por una situación social y económica insoportable, mientras que otros lo hacen huyendo de violentos conflictos que ponen en riesgo sus vidas. Tantos de ellos mueren en el tránsito hacia una nueva tierra, y los que logran llegar a destino encuentran enormes barreras para construir una vida nueva. Detrás de cada persona hay experiencias de dolor, de desarraigo, de injusticia, pero también de sueños y esperanzas.

Os invito a ver esta semana 4 historias y la que viene otras 4 que la web del vaticano nos ofrece y en la que nos cuenta a través de “Voices of Migrants”, un proyecto del Global Solidarity Forum y el Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede, el drama de la migración, como la superación de quienes logran abrirse un espacio en medio de la adversidad.

A través de estos testimonios audiovisuales podemos darnos cuenta de la incansable labor que realizan organizaciones de la Iglesia Católica, muchas veces en alianza con entidades de la sociedad civil, para que todos los migrantes del mundo sean cada vez más acogidos, protegidos, promovidos e integrados en una nueva sociedad.






domingo, 16 de junio de 2024

VIDEO DEL PAPA JUNIO 2024: POR LOS QUE HUYEN DE SU PAÍS


Junio 2024

Queridos hermanos y hermanas, quisiera que en este mes oremos por los que huyen de su país.
Al drama que viven las personas forzadas a abandonar su tierra huyendo de guerras o de la pobreza, se une muchas veces el sentimiento de desarraigo, de no saber a dónde se pertenece.
Además, en algunos países de llegada, los migrantes son vistos con alarma, con miedo.
Aparece entonces el fantasma de los muros: muros en la tierra que separan a las familias y muros en el corazón.
Los cristianos no podemos compartir esta mentalidad. El que acoge a un migrante, acoge a Cristo.
Debemos promover una cultura social y política que proteja los derechos y la dignidad del migrante. Y que los promueva en sus posibilidades de desarrollo. Y que los integre.
A un migrante hay que acompañarlo, promoverlo e integrarlo.
Oremos para que los migrantes que huyen de las guerras o del hambre, obligados a viajes llenos de peligro y violencia, encuentren aceptación y nuevas oportunidades en la vida.
Papa Francisco











sábado, 30 de septiembre de 2023

ECOS DE LA SABANA nº 220, "NUNCA MÁS" EL SUFRIMIENTO DE LOS MIGRANTES.

 


Sábado 30 septiembre 2023
 “Nunca más”, las experiencias vividas por migrantes y refugiados en el desierto del Sahara

El domingo pasado, 24 de septiembre, celebrábamos la Jornada Mundial del Migrante y Refugiado. El Papa Francisco eligió como tema de su mensaje “la libertad de elegir entre emigrar o quedarse”, con la esperanza de que la libertad de emigrar o quedarse esté garantizada para todos.

Es curioso ver cómo el dinero, las mercancías, los futbolistas, los diplomáticos, los turistas y los comerciantes puedan viajar y circular libre y felizmente, pero quienes nacen 'en el lado equivocado' están automáticamente destinados a desaparecer y, a ser posible, sin dejar rastro.

Durante años, hemos sido testigos de desapariciones diarias de migrantes en el desierto arenoso del Sahara o en aguas del mediterráneo y del océano atlántico en el camino hacia las Canarias.

Los controles fronterizos, las expulsiones y deportaciones de migrantes en Marruecos, Túnez, Argelia y Libia más allá, en medio del desierto hacia el país fronterizo, han aumentado en los últimos años gracias a políticas comunes de colaboración en materia de gestión migratoria financiadas en gran parte por la Unión Europea. Los desaparecidos a veces regresan y cuentan lo ocurrido en la trinchera que separa Argelia de Marruecos, en Oujda, en la frontera con Ceuta o Melilla, en Libia…

            “Nunca más”, escriben quienes han sufrido y sufren por quiénes son y por lo que buscan.

            Estos días leía el testimonio de dos jóvenes: Roman de Nigeria y de John de Ghana que se escondieron uno junto a la hélice y el otro junto al timón de dos grandes barcos mercantes y sin saber su destino llegaron hasta Sao Paolo en Brasil después de 2 semanas de viaje casi sin nada.

Los dos querían salir de ambientes sociales llenos de violencia, pobreza y donde la falta de trabajo impide soñar con un futuro mejor.

Era la segunda vez que Roman Ebimene, soltero de 35 años, intentaba salir de Nigeria desde el puerto de Lagos. John Ekow , casado y con dos hijos, siguió a su amigo que iba a la aventura para construirse un futuro, zarparon desde el puerto de Abiyán, en Costa de Marfil.

No llevaban agua ni provisiones para tantos días. Jamás habían pensado en un itinerario tan largo, mientras trataban de entender cómo una embarcación de ese tipo podía tardar tanto en llegar a Europa o a Estados Unidos, los dos destinos donde anhelaban recomenzar sus vidas. Se preguntaban una y otra vez adónde se dirigía este barco.

A la sed desesperante que empezaron a sentir se agregó la incertidumbre de saber cuánto tiempo más podrían sobrevivir.

A los 14 días escucharon los motores de las patrullas costeras acercarse al carguero. Estaba amaneciendo y Roman decidió jugarse la vida manteniendo el equilibrio caminó por sobre el timón, se sentó en él y empezó a gritar y a pedir ayuda.

Las imágenes de estos hombres en condiciones extremas dieron la vuelta al mundo, dejando en evidencia los actos desesperados que miles de migrantes realizan cada día con el fin de huir de sus países en busca de sobrevivencia. Estaban en el puerto de Vitória, en el sudeste de Brasil, donde los recibieron como refugiados. Fueron acogidos por Missão Paz (Misión Paz), una organización dirigida por los religiosos escalabrinianos.

Los dos hoy tienen sus necesidades básicas cubiertas y su desafío actual es aprender el idioma, para así poder trabajar. Ambos comienzan así otra etapa en su historia de migrantes, la de insertarse en una nueva sociedad. Según los expertos, esta fase puede generar aún más angustia que los traumas vividos en el barco, porque habitualmente el choque cultural, las resistencias sociales y la indiferencia al sufrimiento humano son fuente de una profunda frustración.

 





lunes, 25 de julio de 2022

ECOS DE LA SABANA nº 176

 

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Lunes 25 julio 2022
Casi nadie puede imaginar el camino que estas personas han hecho hasta encontrar la muerte en Melilla.

Después de la triste noticia de la muerte de tantos inocentes junto a la valla de Melilla ocurrida el viernes 24 de junio, ha habido muchísimas reacciones desde distintas asociaciones, colectivos y todo tipo de personas sensibilizadas sobre este tema. Aunque es cierto que para muchos ya es algo que ha pasado al olvido y de lo que no se acuerdan en absoluto. Me gustan las palabras de Santiago Agrelo, obispo emérito de Tánger que unos días después de lo sucedido decía: “el poder ha encontrado el modo para acallar las conciencias. Tiene recursos para eso y los utiliza. Lo ocurrido es lo que tenía que ocurrir, lo que las autoridades habían previsto que ocurriera. Nuestros estados no podrían matar impunemente si la desinformación no hubiera hecho de los emigrantes una amenaza para nuestra seguridad

No solo fue muy triste lo que ese día ocurrió, con el trato inhumano que muchos de esos inmigrantes recibieron, sino que quizás la gota que colmó el vaso fue el trato inhumano que esas víctimas recibieron tras esa masacre que podría haberse evitado. Lo normal sería haber identificado los cuerpos de las víctimas, haber practicado la autopsia a los fallecidos, intentando realizar una investigación independiente y fidedigna de lo que ese día ocurrió para luego intentar hacer la devolución de sus restos a sus familias. Pero las autoridades han querido esconder y silenciar el desastre que allí se vivió. Además testigos presenciales afirman que no todos fallecieron de forma inmediata en la estampida y agresión cuando intentaban hacer fuerza en ese paso fronterizo, sino que hubo varios que murieron horas después por falta de atención sanitaria, tras agonizar durante horas, desde las 8 y media de la mañana hasta el final de la tarde. Los agentes marroquís los maniataron y apilaron durante horas sin atención sanitaria ni servicios de emergencia.

Está claro que estas personas han perdido la vida por anhelar una vida mejor en Europa. Llevaban meses o años de camino, viviendo en condiciones infrahumanas, pasando frio, calor, sed, hambre y todo tipo de calamidades que podamos imaginar. Se escapaban de situaciones de violencia, guerra, persecución que ni siquiera imaginamos. Y han muerto golpeados y maltratados como animales, con el sueño y la esperanza de encontrar en España y en Europa, el paraíso que les alejara de la guerra, de la pobreza, de los efectos del cambio climático y del hambre.

Parece ser que en su mayoría eran de nacionalidad sudanesa. Esto quizás para muchos de vosotros no quiera decir muchas cosas. Sudan es un enorme país situado en el este del continente africano que limita con Egipto al norte, con el mar Rojo, Eritrea y Etiopia al este, con la República Centroafricana al sur y con Chad y Libia al oeste. Un país que se dividió en dos en 2011, dando origen al país soberano más joven del mundo llamado SUDAN DEL SUR. Sudan lleva muchos años en guerra interna y en 2019 hubo un golpe de estado que derrocó al presidente Omar al-Bashir, acusado de muchos crímenes, pero allí se sigue con un sistema de miedo y represión.  También Sudan del Sur ha estado en guerra civil desde 2013 y es uno de los países considerado Estado Fallido o Estado Frágil. Estos dos países son ricos en recursos naturales, sobre todo petróleo y minerales, explotados por China, Japón, India y grandes multinacionales, pero son dos países inmersos en una grave crisis social.

Esta situación hace que muchas personas busquen la emigración como única salida en busca de un futuro mejor. Recorriendo para ello miles de kilómetros hasta llegar al norte de África, Argelia, Libia y ahora Marruecos, para cruzar a Europa por tierra o mar. Según miembros de la ong, Médicos Sin Fronteras presentes en esos países, una media de 2.000 personas al mes, son abandonadas en medio del desierto en la frontera entre Argelia y Níger, en un lugar llamado “punto cero” a 15 kilómetros de la ciudad de Asamaka. La mayoría de estas personas que recibieron atención médica afirman haber sido objeto de violencia y de todo tipo de actos denigrantes por parte de los guardias argelinos y libios. Muchos afirman que han vivido un infierno en ese camino de devolución a Níger.

Como esa ruta se ha vuelto muy peligrosa, los traficantes buscan nuevas rutas para evitar los controles, pero alargan los caminos recorridos por esas zonas desérticas haciéndolas muy peligrosas.

Como veis el intento del salto de la valla de Melilla es solo la punta del iceberg que tanto sufrimiento, muerte y traumas de todo tipo está ocasionando en esta gente que huye de la guerra, de la pobreza, de la violencia. Me parece que no podemos seguir ignorando esta situación y seguir pensando que el problema se resolverá solo.


lunes, 27 de junio de 2022

ECOS DE LA SABANA nº 173, MUERTE EN LA FRONTERA

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Lunes 27 junio 2022
Los hay que nacen sufriendo y mueren de modo inhumano.

Hoy había pensado subir al blog otra noticia del trabajo que un compañero javeriano está haciendo en el tema de la salvaguardia de la cultura y de las tradiciones de los pueblos del norte de Camerún, pero debido a lo ocurrido el viernes 24 en la valla de Melilla creo que es necesario divulgar este hecho tan triste. Ese día hacia las 8h30 de la mañana se presentaron delante de una de las puertas de acceso a Melilla, en el lado de la frontera marroquí cerca de Nador, un número muy grande de personas subsaharianas con la intención de forzar la puerta para poder entrar en Melilla, la policía y miembros de seguridad de Marruecos reaccionaron con mucha violencia causando pánico y produciendo, una pequeña avalancha humana. Creo que es obligación por mi parte de dar a conocer esta tristísima noticia que algunos medios de comunicación han pasado rápidamente pero de la que creo que muchos ni siquiera están al corriente. Como veréis hay imágenes terribles en donde parece mentira que en pleno 2022 se trate a las personas muchísimo peor que se trata a los animales. La Confer (confederación de religiosos de España) hablaba hoy de 37 fallecidos y de otros tantos heridos, más o menos graves, pues las autoridades marroquís no informan de lo ocurrido. Por las imágenes y los testigos presenciales la policía actuó con mucha violencia, con porras y gases lacrimógenos para dispersar e intentar disuadir a los emigrantes subsaharianos. Parece ser que estos últimos llevaban palos y piedras pero estamos de acuerdo que eso no justifica la violencia desmedida con la que la policía actuó.

La Confer y muchos colectivos han denunciado estos graves sucesos y esta violencia desmedida hacia esas personas que tienen como delito el buscar un futuro mejor y un lugar en paz en donde poder vivir y ganarse su vida en libertad. Muy pocas, veces cuando estamos ante estas situaciones, nos preguntamos por qué tantas personas fuertes, jóvenes, con todo el futuro delante de ellos han elegido el camino de la emigración pasando por el calvario del desierto, y de la espera penosa a veces durante años, escondidos como ratas en los montes que están en frente de Melilla y de Ceuta. ¿Qué les ha llevado a dejar sus pueblos, sus familias, sus países y a aceptar tanto sufrimiento? La respuesta es sabida por todos: la pobreza, las guerras, las persecuciones, la hambruna, la falta de derechos humanos en esos países, el paro, la ausencia de perspectivas de futuro… y el caso que vienen de países riquísimos en materias primas y en recursos materiales, pero con riquezas que son saqueadas y expoliadas por empresas y gobiernos extranjeros.

Sabemos que el tema de la emigración es un tema con muchos rostros y que se puede tratar desde muchas perspectivas, ante el que podemos tener  diversas opiniones y puntos de vista. Pero no podemos criminalizar a estas personas, ni creer son delincuentes y una amenaza para nosotros y para nuestra sociedad. Además creo que ningún ser humano merece recibir un trato inhumano y violento como el que estas personas han recibido, y ante el que muchos han sucumbido. Es curioso escuchar a uno de nuestros principales políticos que estos días alababa “el extraordinario trabajo que están haciendo el gobierno marroquí en coordinación con las fuerzas y el cuerpo de seguridad del estado de España”.

Te invito a leer la reflexión de Santiago Agrelo, obispo emérito de Tánger:
“No preguntes cuántos son los que murieron, tampoco cuántos han sido los heridos. Centenares, dicen. Cien arriba, cien abajo, ¿a quién importa?
No preguntes cómo murieron. No preguntes si esas muertes fueron evitables. No preguntes por responsabilidades en ese crimen contra unos jóvenes africanos sin derechos y sin pan.

No preguntes.
La culpa es de los muertos. Los violentos son los muertos. Los responsables son los muertos. Las autoridades de los pueblos sólo pueden felicitarse de haber conseguido que los violentos estén muertos, que los sin derechos estén muertos, que los sin pan estén muertos.
Y se felicitan, y se aplauden, y se animan a continuar matando a jóvenes africanos sin derechos y sin pan.
Y el periodismo calla: no denuncia; ni siquiera informa.
Y la conciencia calla: como si Alá bendijese a quienes matan pobres; como si a Dios no importasen los pobres que asesinamos; como si los dueños del poder que nos oprime fuesen también los dueños de nuestros derechos, de nuestro pan, de nuestras vidas.
Yo no puedo decir que los responsables de esas muertes son los Gobiernos de España y Marruecos; yo no puedo decir que los Gobiernos de España y Marruecos tienen las manos manchadas de sangre; yo no puedo decir que los Gobiernos de España y Marruecos llenan de víctimas un frío, cruel, prolongado e inicuo corredor de la muerte. No lo puedo decir, pero lo puedo pensar, y es lo que pienso.
Adoradores del dinero a un lado y otro de la frontera. Adoradores del poder a un lado y otro de la frontera. Adoradores de la mentira a un lado y otro de la frontera. Violadores de pobres a un lado y otro de la frontera. Herodes y Pilato se han puesto de acuerdo para matar a Jesús. A un lado y otro de la frontera Herodes y Pilato se han puesto de acuerdo para matar a ese “Dios para Dios”, que son los pobres".

En las noticias de esta mañana decían que los cuerpos de estas víctimas iban a enterrarlos hoy en una fosa común después de haberlos dejado durante este fin de semana amontonados, sin ningún cuidado ni respeto. Por eso es triste el ver cuantas son las personas que nacen sufriendo y mueren de modo inhumano.

 

 

 

 

 

domingo, 22 de noviembre de 2020

ECOS DE LA SABANA nº 114


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Domingo 22 noviembre 2020 
Emigraciones que no son noticia.

La semana pasada escribía a propósito de la llegada de inmigrantes a las Canarias debido al papel que uno de ellos mostró en el que había escrito: “Barça o Barçakh”. Estos días se ha hablado bastante de ello y como siempre los unos echan las culpas a los otros, se acusan unos a otros intentando politizar la cosa e incluso empiezan a aparecer imágenes y comentarios sobre el peligro de la invasión.

Precisamente ayer sábado recibía un correo de Charlotte, una religiosa congoleña, amiga mía, que trabaja en Mokolo, una pequeña ciudad en el norte de Camerún, cercana a la frontera con Nigeria y me hablaba de la situación que allí están viviendo con todos los refugiados que allí se han instalado y que huyen de la violencia causada por el grupo terrorista llamado Boko Haram. En los ecos nº 45 de 2015 escribía un poco sobre este conflicto desconocido pero que está causando muchísimas víctimas en Nigeria, Chad, Camerún y Níger. En las fotos que cuelgo en el blog podréis ver como las fronteras de estos 4 países son muy cercanas y porosas y eso está produciendo muchísimas muertes desde hace ya más de 10 años.

Boko Haram significa literalmente “no al libro”, es decir “no a todo lo que viene de occidente” pero es curioso que digan que no quieren los libros pero en cambio ahí están utilizando fusiles y armas que vienen de occidente, para sembrar el terror y la muerte indistintamente entre cristianos, musulmanes y todos los que pillan a su paso.

Charlotte me decía que no pasa un día sin que haya incursiones en las aldeas fronterizas de Camerún con Nigeria. Me enviaba un artículo de Bruno Ateba, el obispo de esa diócesis, llamada Maroua-Mokolo, en el que el obispo hacia esta afirmación: “Boko Haram es como la bestia del Apocalipsis que aunque le corten la cabeza parece que vuelve a nacer otra vez. El gobierno de Nigeria había anunciado a finales del 2015 que este grupo terrorista, nacido hacia el 2009, había sido al fin derrotado. Pero la realidad es que siguen secuestrando, persiguiendo y matando un día tras otro”.

Barthelemy Yaouda, obispo de Yagoua, siempre en esa zona norte del Camerún decía también hace poco“¡Mi pueblo natal de Blablim ya no existe! Los terroristas mataron a un joven de mi familia, saquearon todo el pueblo y  mi casa natal. Excepto los ancianos y los enfermos, todos tuvieron que huir a Mora, a 17 km de distancia

Según el obispo Bruno, se sigue saqueando, pillando, robando y secuestrando a la gente sencilla de los pueblos. Desde 2009 más de 36.000 personas han muerto en estos 4 países víctimas de este conflicto, la mayoría civiles y el número de desplazados, también en los 4 países, es de unos 3 millones de personas. El gobierno de Camerún ha desplegado muchos militares para acabar con los terroristas pero, según el obispo, a pesar de eso en su diócesis en los últimos meses ha habido 13 ataques con muertos, secuestrados y pueblos quemados. Y según los datos que él ofrece se calcula que hay unas 321.000 personas desplazadas en el norte de Camerún y son unos 115.000 los refugiados nigerianos que también han llegado a esa zona a causa de este conflicto. Hay mucho miedo y las misas se celebran bajo fuertes medidas de seguridad por miedo a atentados. La mayoría de los misioneros han debido abandonar sus misiones, pues la zona es peligrosa y ya ha habido varios secuestros de misioneros.

Con esto nos damos cuenta que la realidad de la llegada masiva de personas procedentes de lugares difíciles, o que huyen de situaciones de violencia, de guerra, de persecución no es algo que se haga solo aquí, sino que desgraciadamente son muchos los desplazados, los que emigran, los que buscan algo mejor en donde poder vivir, y África es uno de los continentes que más gente acoge a causa de distintos conflictos internos. El que no se hable de ello y que eso no sea noticia no quiere decir que no exista.  

Y aquí os dejo con estas frases para pensar:

“La pobreza no es un accidente como la esclavitud y el apartheid, es una creación del hombre y puede eliminarse con las acciones de los seres humanos”. “Una nación no debe juzgarse por cómo trata a sus ciudadanos con mejor posición, sino por cómo trata a los que tienen poco o nada” Nelson Mandela

Todo el mundo piensa en cambiar a la humanidad. Casi nadie piensa en cambiarse a sí mismo.

lunes, 16 de noviembre de 2020

ECOS DE LA SABANA nº 113


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Lunes 16 noviembre 2020 
Barça o Barçakh, Barcelona o el infierno.

En estas últimas semanas además de las medidas sobre la movilidad impuestas para frenar el número de los contagios, enfermos y fallecidos por corona virus casi todos los días hemos visto la llegada masiva de cayucos a las islas Canarias con cientos de inmigrantes. Hemos sido testigos en directo de los que han fallecido en el intento por llegar al “paraíso”, en nuestras costas y en las costas de Libia. Un drama silencioso y una pandemia con muchísimas victimas silenciosas.

Estando aquí sabemos que la situación actual de nuestro país es muy difícil, no hay trabajo y muchas personas y familias sobreviven gracias a las ayudas que reciben de parte del gobierno así como de Caritas y de tantas asociaciones caritativas. Pero allí en África, os lo digo por experiencia propia, muchos siguen mirando hacia aquí como la solución a todos los problemas y el lograr cruzar el estrecho con tan solo 14 km o llegar a Canarias con a veces 100, 400 y hasta 800 km de distancia, según desde donde salgan, es para muchos un sueño y visto como posibilidad de entrar en el paraíso.  

Según un periódico canario que acabo de ver esta mañana, entre el pasado 15 de octubre y ayer domingo 15 de noviembre, se ha duplicado el número de inmigrantes llegados a las islas en todo el año. Hasta mediados del pasado mes eran 8.102 los que habían alcanzado el archipiélago y, desde entonces, la cifra se elevaría ya a las 17.411 personas.

Los cayucos con todos esos inmigrantes que llegan a nuestras costas son la alarma social que nos recuerda la situación dramática que África está viviendo y que soportan muchos africanos. Daros cuenta que con solo cruzar al otro lado del mar una madre logra añadir 30 años a la esperanza de vida de su hijo, que en Camerún y en Chad ronda los 53 años.

Ayer el papa Francisco nos invitaba a celebrar la IV Jornada Mundial de los Pobres, con el lema Tiende tu mano al pobre” (Si 7,32). Y en su mensaje el papa nos recordaba como la pobreza siempre asume rostros diferentes, que requieren una atención especial en cada situación particular; en cada una de ellas podemos encontrar a Jesús, el Señor, que nos reveló estar presente en sus hermanos más débiles como veremos en el evangelio del domingo que viene (cf. Mt 25,40).

Como decía más arriba, estamos viviendo tiempos muy difíciles aquí con esta pandemia, pero el papa nos recuerda que con el gesto de tender la mano mostramos que existe en cada uno de nosotros la capacidad de realizar gestos que dan sentido a la vida. Y ¡Cuántas manos tendidas se ven cada día! Lamentablemente, las malas noticias son tan abundantes en las páginas de los periódicos, en los sitios de internet y en las pantallas de televisión, que nos convencen que el mal reina soberano. No es así. Es verdad que está siempre presente la maldad y la violencia, el abuso y la corrupción, pero la vida está entretejida de actos de respeto y generosidad que no sólo compensan el mal, sino que nos empujan a ir más allá y a estar llenos de esperanza. En estos meses, en los que el mundo entero ha estado como abrumado por un virus que ha traído dolor y muerte, desaliento y desconcierto, ¡cuántas manos tendidas hemos podido ver! La mano tendida del médico que se preocupa por cada paciente tratando de encontrar el remedio adecuado. La mano tendida de la enfermera y del enfermero que, mucho más allá de sus horas de trabajo, permanecen para cuidar a los enfermos. La mano tendida del que trabaja en la administración y proporciona los medios para salvar el mayor número posible de vidas. La mano tendida del farmacéutico, quién está expuesto a tantas peticiones en un contacto arriesgado con la gente. La mano tendida del sacerdote que bendice con el corazón desgarrado. La mano tendida del voluntario que socorre a los que viven en la calle y a los que, a pesar de tener un techo, no tienen comida. La mano tendida de hombres y mujeres que trabajan para proporcionar servicios esenciales y seguridad. Y otras manos tendidas que podríamos describir hasta componer una letanía de buenas obras. Este es un tiempo favorable para «volver a sentir que nos necesitamos unos a otros, que tenemos una responsabilidad por los demás y por el mundo. “Tiende la mano al pobre” es, por lo tanto, una invitación a la responsabilidad y un compromiso directo de todos aquellos que se sienten parte del mismo destino. Es una llamada a llevar las cargas de los más débiles, la Palabra de Dios nunca nos deja tranquilos y continúa estimulándonos al bien. Nos estimula a llevar una vida más atenta a quien es más pobre y no ha tenido las mismas posibilidades que nosotros.

            Precisamente me impresionaron las imágenes que vimos el sábado en las noticias uno de los inmigrantes que llegó a Canarias era de Senegal y mostró un papel en el que había escrito: “Barça o Barçakh”. Todos, incluso los menos aficionados al futbol entendemos la 1ª palabra, mientras que la 2ª es una palabra en wolof, uno de los idiomas de Senegal que significa, infierno, más allá o muerte. Así que ya veis el dilema y la tragedia que esconden estas dos palabras, “Barcelona o Europa o por lo contrario el infierno o la muerte”. Por eso muchos son los jóvenes, las madres con hijos y los que no dudan en arriesgar su vida para como ellos dicen “dejar la muerte para encontrar la vida”.  



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