Domingo 29 de marzo 2026
Nigeria: Regresa Boko Haram
Estos días la agencia Zenit, que informa sobre temas religiosos, daba a
conocer esta noticia que venía de AYUDA A LA IGLESIA NECESITADA, a propósito
de esta guerra silenciosa que se está produciendo en Nigeria y en varios países
cercanos, como es Chad, norte de Camerún y sur de Níger. Una guerra que ya
lleva unos 15 años y que como la mayoría de las cosas que ocurren en África no
es noticia.
Se informaba de una serie de atentados suicidas que han asolado en estas últimas
semanas el noreste de Nigeria, y se advierte sobre lo que parece una nueva
estrategia de "guerrilla urbana".
Tres ataques conjuntos contra un hospital y un mercado en Maiduguri
causaron la muerte de 28 personas y dejaron más de 100 heridos el 16 de
marzo. Aunque ningún grupo se ha atribuido la responsabilidad, las pruebas
apuntan a ISWAP, el Estado Islámico en África Occidental. En otras palabras,
una de las ramas del infame movimiento terrorista conocido como "Boko
Haram".
En 2015, esta organización terrorista ya se dio a conocer mediante ataques
indiscriminados contra civiles de todas las religiones en los mercados. El
líder de este grupo, Abubakar Shekau, había jurado lealtad al Estado Islámico
antes de ser expulsado de la organización por ser considerado "demasiado
extremista". Sus combatientes se dividieron y finalmente murió en 2021,
dejando al movimiento aparentemente diezmado. Con la eliminación y dispersión
de los yihadistas, los católicos de la región han recuperado la esperanza.
Hace apenas un mes, los obispos John Bakeni y Oliver Doeme de la diócesis
de Maiduguri se alegraron al ver a los fieles regresar "no por cientos,
sino por miles". El obispo Doeme declaró en particular: "La fe
de nuestra gente es inquebrantable. El número de católicos en nuestra diócesis
ahora supera el que teníamos antes de la crisis de Boko Haram. Tenemos muchos
matrimonios, el número de niños que reciben su Primera Comunión se dispara y el
número de niños bautizados ha llegado a mil". Los ataques del 16
de marzo sirven como recordatorio de que la región está lejos de estar
pacificada y que las fuerzas hostiles a la paz continúan agitando el país. Un
ataque meticulosamente planeado para infligir el máximo número de bajas
indiscriminadamente. Las explosiones tuvieron como objetivo tres puntos clave a
las 19h30, justo cuando la gente se congrega en las calles para romper el ayuno
de Ramadán.
El padre Joseph Fidelis de Maiduguri declaró: “Adoptan una táctica
guerrillera en su infiltración. Se comportan como personas normales, pero luego
utilizan artefactos improvisados que probablemente prepararon en la ciudad…”.
Según el sacerdote, la policía tiene cierta responsabilidad, ya que fue
negligente en sus controles. La gente se apresuraba a regresar a casa para
romper el ayuno de Ramadán, y los terroristas aprovecharon la situación para
infiltrarse.
Ahora, reina un clima de miedo en la ciudad, lamentó el sacerdote: “la
gente tiene miedo de salir. La gente teme por su vida. Incluso sin toque de
queda, no salen. La situación se vuelve cada vez más caótica. La
mayoría de las veces, cuando suceden estas cosas, la gente acude a las
iglesias. Estamos tratando de proporcionarles comida, refugio, baños
improvisados y tiendas de campaña. Les pedimos sus oraciones y su solidaridad”,
concluyó el sacerdote.











