"Mientras algunos intentan ir a la luna, otros intentamos llegar a los poblados. Ecos de la vida cotidiana de los poblados de Chad y de Camerún"
domingo, 13 de septiembre de 2026
ECOS DE LA SABANA nº 332: ARRIMANDO EL HOMBRO CON COLOMBIA
domingo, 16 de agosto de 2026
ECOS DE LA SABANA nº 329: NOTICIAS DE ANTXON DESDE CHAD
Noticias de Antxon desde Chad
Hola a todas/os:
Para empezar una buena noticia, siguiendo la estela del mensaje precedente:
ya comenté que había una rebelión en curso (la novedad sería que no hubiera
ninguna, pero en fin) y como ha llegado la estación de lluvias y tanto para el
ejército como para los rebeldes se hace difícil avanzar, un obispo español,
comboniano de Zaragoza, les ha propuesto sentarse a negociar bajo la mediación
de los de San Egidio, y ambas partes han aceptado.
Llevamos una racha de fallecimientos significativos, voy a comentar sólo
dos.
El viernes pasado la mujer de uno de nuestros catequistas en un pueblo bastante alejado dio a luz a su octavo hijo, pero una hemorragia posterior la llevó a engrosar la ya larga lista de madres que mueren en el parto. Se percibía mucha tristeza en el funeral. Lo único bueno para mí es que desde allí seguí camino (otro buen montón de kilómetros) hacia la otra parroquia. En ocho años de presencia aquí ese camino sólo lo he atravesado tres veces y sin embargo es uno de mis recorridos favoritos porque se pasa por el pueblo que tiene las termiteras más espectaculares
(tiene más de dos metros, sin contar al lagarto que está en la punta, allí situado no para contemplar el paisaje sino para zamparse toda termita despistada que salga a tomar el sol) y también lo que queda de una zona boscosa
hoy en día bastante reducida por el aumento de las zonas de cultivo
(tercera foto, que ampliada permite
ver en el centro del horizonte el monte Illi, la mayor elevación en 500
kilómetros a la redonda con sus 674 metros).
El lunes falleció la abuela de la parroquia. Oficialmente tenía 96 años, el doble de la esperanza de vida. Ciega y sorda desde quien sabe cuándo, siempre repetía la consabida frase: «yo no sé qué hago aún aquí, yo no entiendo por qué Dios no me lleva». Pues su día también ha llegado. Fui ayer por la mañana al funeral y he encontrado un desorden total en el lugar del duelo a causa del alcohol así que he pasado al plan B: la misa en la capilla. Otro chasco: allí no había nadie… todavía. Enseguida han ido llegando y nos hemos juntado un centenar de personas (mínima concurrencia teniendo en cuenta las multitudes que participan en los duelos), afortunadamente todas sobrias. Tras la misa una treintena de mujeres han ido a buscar ladrillos para cubrir la tumba y han regresado cantando, cada una con dos ladrillos en la cabeza, han bailado alrededor de la tumba (no sobre ella como en otros pueblos de esta parroquia) y han seguido bailando en el lugar de la misa.
Al inicio tenía la sensación de haberme desplazado para nada, pero la
serenidad durante la misa y la alegría de estas mujeres han merecido el viaje.
En África cuando alguien muere anciano, de muerte natural y rodeado de su
descendencia es una fiesta, y este ha sido el caso. Todo lo contrario del
funeral comentado en el otro mensaje.
Para llegar hasta allí hay que atravesar dos pasos de agua, accesibles gracias al trabajo de los alemanes hace más de 100 años. El primero
resulta una trampa cuando llueve fuerte porque la corriente llega con enorme fuerza y porque precisamente esa fuerza se ha llevado bastantes piedras dejando en su lugar agujeros que la población local no se preocupa de rellenar. Ayer no llovió así que ningún problema, tampoco en el segundo
que además de no tener aún agua se conserva en perfecto estado.
En esta época escasean los productos de huerta (sólo hay pepinos) y la fruta, pero para compensar sí tenemos leche porque hay pasto abundante y los rebaños se han acercado. Cada día preparo queso, yogur y requesón. Que aproveche.
En Chad están realizando el censo general de población. Los agentes
censores van casa por casa encuestando al personal. Están bien preparados con
una tablet llena de datos: plano del satélite con las casas que visitar, nombre
del jefe de familia (en nuestro caso yo, la chica que vino a censarnos me tenía
ya fichado) y un montón de preguntas con todas las posibles respuestas (en
nuestro caso, nuestra casa figura como convento). Además, cada agente tiene su
acumulador para recargar la tablet ¡Qué diferencia a censos anteriores en que
iban casa por casa con un cuaderno y un boli, y si se saltaban familias nadie
se iba a enterar! Lo que no cambia es la corrupción: el equipo de cada agente
incluía mochila, botas e impermeable, que no han recibido. El desplazamiento
hasta el lugar del censo corre de su cuenta, así como ir hasta la fuente de
energía para recargar el acumulador (cada dos días algunos tienen que recorrer
20 kilómetros de ida y otros tantos de vuelta, además del tiempo de espera de
la recarga). Son pagados por tres semanas, pero terminar el censo les llevará
bastante más.
Me alegro por el resultado de España en el mundial de fútbol y me alegro
más aún de no estar ahí soportando la euforia exagerada y la saturación
informativa. Yo subrayo sólo un dato: la única selección a la que España no
pudo ganar fue Cabo Verde, que además fue eliminada por la otra selección
finalista.
Hemos terminado el proyecto de ayuda a los ciegos. En nuestra zona hemos podido llevar ayuda a 19 ciegos, de los cuales yo sólo conocía a tres antes del proyecto. Hay más casos, por supuesto, pero el criterio era llegar a los más necesitados, y ciertamente he descubierto situaciones duras. Una de las alegrías es que Paul ha podido casarse.
Las recién casadas están siempre muy
mustias porque han dejado su mundo para desplazarse a otro pueblo en medio de
otra gente que las mira con curiosidad, pero sobre todo su gran preocupación es
la fertilidad, de hecho, se les cambia completamente el semblante con el primer
embarazo.
El ayuntamiento que ha financiado el proyecto de los ciegos nos pedía fotos
y facturas. Aquí en el mundo rural lo de las facturas es algo imposible y las
hemos sustituido por certificados de a quién se ha confiado el dinero y el uso
que se le ha dado porque evidentemente los ciegos por sí solos no pueden
gestionarlo. Algunas de las gestoras de ese dinero han sido mujeres que han
tenido enormes dificultades para firmar los citados certificados. Son muy
diestras con la azada (cuando van a los campos a veces la llevan en equilibrio
sobre la cabeza o colgando del cuello) pero qué mal lo pasan para agarrar un
bolígrafo.
Fui a uno de nuestros pueblos más alejados para bendecir una capilla que la etnia mundang, minoritaria, ha podido reconstruir ocho años después de la guerra en que fue destruida.
Esa guerra necesita una explicación
que siento será larga. Varios pueblos pertenecen a un cantón dominado por los
mundang, pero viven en lugares donde son mayoritarios los musey. El conflicto
se generó en uno de esos pueblos por la posesión de la tierra porque en el
subsuelo se encontró oro que los chinos pagan bien: la rumorología afirma que
hay quien ha llegado a ganar 24 millones (más de 36.500 euros) así que no era
una cuestión baladí (toma palabra difícil, que se note que soy un tío muy
leído). Total, los de las dos etnias se enzarzaron en una pelea que degeneró en
guerra con cuchillos, flechas y sobre todo fuego y que se extendió a los
pueblos limítrofes: donde eran mayoritarios los musey, como en este caso, los
otros tuvieron que huir, y viceversa. Ocho años después algunos mundang, sobre
todo mujeres, están regresando.
Y para terminar, Albertine (es la de la derecha en la foto).
Volviendo a correos, hace unos 30 años «Carteros sin Fronteras» dio a Chad varios vehículos para la distribución del correo. Se les veía circular por la capital y alrededores, y para las largas distancias Correos contrataba a los comerciantes que iban para allá. Pero ahora, con la disminución de las cartas y el caos institucional parece que ya nadie se preocupa en distribuir lo poco que llega.
La primera foto es de Rachel. Viendo su situación desgraciada (pies torcidos y padre demenciado por el alcohol) las misioneras se compadecieron de ella, le dieron estudios y la enseñaron a coser. Un día consiguió una máquina de coser (supongo que con la ayuda de las misioneras) y entre su buen hacer y su buena administración ahora tiene una boutique de moda (es que « tienda » suena menos chic) donde da trabajo a varios jóvenes, dos máquinas de coser, una moto, grandes campos y el granero lleno de cereales que lleva a vender a la capital. Y todo esto siendo una cría a los ojos de la mentalidad local, porque una chavala será llamada mujer al casarse, aunque tenga 10 años, mientras que si sigue soltera, como es el caso de Rachel, aún no se puede considerar mujer.
La otra foto no es de buena calidad porque está hecha a distancia y de noche, momento en que nuestro geco aparece.
Esta foto es del cielo este domingo de camino al lugar donde iba a celebrar la misa.
Por cierto, que justo antes hay que atravesar un río infestado de sanguijuelas. Cuando quise meter el pie aparecieron dos hambrientas. Estaba dándole vueltas a cómo pasar cuando la solución llegó en forma de motos que atravesaron a toda velocidad, agitaron las aguas y así no tuve percance alguno. Mi amigo el geco sí se merece una foto, pero las sanguijuelas no, por supuesto. Además, en la vida ya se encuentran demasiadas de dos patas que viven desangrando al personal…
Sylvie sufre de epilepsia y no puede ir a cultivar los campos de la familia porque se encuentran atravesando un río. Pasa días enteros sola así que se me ocurrió que podía trabajar desbrozando el patio de nuestra casa en la segunda parroquia, lo que hace rápido y bien y además se lleva a casa una pequeña ganancia.
Paul es un abuelete muy simpático. Primer cristiano de su pueblo y alrededores sale de su casa o envía a uno del centenar de sus nietos con una silla para asistir a las celebraciones. Porque Paul es polígamo, viven todavía con él cuatro mujeres y creo que el total de sus hijos llegue a 52. Me dijo la cifra exacta y se me ha olvidado. La mayoría de sus hijos, nietos, bisnietos y tataranietos son cristianos con lo que tenemos asegurada la concurrencia.domingo, 12 de julio de 2026
ECOS DE LA SABANA nº 325: NOTICIAS DE ANTXON DESDE CHAD
Noticias de Antxon desde Chad
Hola a todas/os:
Tras la desolación de Christine, esta vez os presento otros dos ciegos que
viven con mejores condiciones.
Alphonse, a pesar de su ceguera, goza de bastante autonomía de movimientos. De hecho, nos encontramos en un funeral, donde está tomada la foto. Por la ropa ya se ve que goza de más calidad de vida.
La lluvia está tardando en llegar, pero lo que tenemos en abundancia es viento y como consecuencia la capilla en construcción de la minoría mundang (otra etnia de aquí) se derrumbó. Queremos echarles una mano, pero ahora mismo la parroquia está remodelando el área de oración y no tenemos dinero para más.
La primera es de unos termiteros: las termitas aprovechan algún tronco seco para ir subiendo y zampárselo entero y quedan así estas formas huecas y caprichosas. Aunque puedan parecer construcciones frágiles, esa tierra es muy dura.
La segunda foto podría parecer una performance de algún artista de moda.
Y como no, otra entrega más de ciegos: además del problema de la vista, Justin se cayó y se rompió la cadera.
Se recuperó en parte y al menos puede ponerse de pie con muletas. En la cuarta foto con su mujer y sus hijos (a quienes evidentemente no les gustan las fotos) delante de la única choza que tienen.
Como se acerca la noche de San Juan con sus hogueras hoy mi mensaje va de
brujas, o más bien de una sola que se llama Eveline y que ya os presenté en su
día: viuda hace dos años (su marido era catequista) y con siete hijos decidió
que podía valerse por sí misma y no pasar «en herencia» a alguno de los
hermanos del difunto, decisión que ellos no han digerido. De los siete hijos
ella dejó a los cuatro mayores al cuidado de la familia paterna, pero los
maltrataban como venganza así que los retiró y se los llevó a su pueblo de
origen (eso sí, en mayo y sin terminar el curso regresan con ella porque tienen
que cultivar los campos para poder vivir). La familia del marido reaccionó
impidiéndole cultivar los campos, pero hay una ley no escrita que obliga al
jefe del pueblo a dar tierras a todos, así que los cristianos recurrieron a él
y accedió a darle un campo bastante lejos y que sin embargo ha producido
muchísimo, mucho más que lo cosechado por las demás familias del pueblo. Ante
este hecho asombroso la familia del marido ha recurrido a la difamación
acusándola de bruja. Añaden además en su contra que una señora soñó que su
nieto lloraba porque Eveline se lo llevaba y que ella lleva aún la alianza de
casada con la que realiza sortilegios. Como veis, argumentos sin ningún peso
pero que han introducido la duda también entre los cristianos, así que me
llamaron para aclarar la situación y tuvimos una reunión «seria» (si es que se
pueden tomar en serio estas acusaciones). De momento parece todo en calma, pero
yo estoy convencido de que tarde o temprano Eveline tendrá que irse a su pueblo
de origen porque no la dejarán en paz.
No sé si es brujería, pero estas gentes han agudizado su sensibilidad ante
los fenómenos atmosféricos. Un día comíamos al aire libre y el cielo amenazaba
lluvia. A un cierto punto los que comen conmigo se levantan, me dicen algo que
con la precipitación no entiendo y se meten dentro de la choza. Afortunadamente
yo les sigo porque nada más entrar se desata un vendaval que llena todo de
polvo: hemos salvado nuestra comida así que a seguir zampando.
Ayer terminamos las reuniones con los cristianos de cada zona para ver si
los que están en catequesis pueden avanzar hacia el bautismo. No he
contabilizado cuántos son, pero entre las dos parroquias superan otra vez el
millar. Pues nada, a seguir remando.
Por cierto, que casi necesité ayer los remos y una barca para salir de la
última zona que me quedaba por visitar. De ida ya vi que la lluvia se
aproximaba y llegué a mi destino poco antes de que se desencadenase el
temporal. Una vez allí, a pasar las horas en una choza hasta que escampó
(suerte que estoy abonado a la biblioteca digital y pasé ese largo rato
leyendo). La cruz fue el regreso: había tanto barro que las ruedas de la
bicicleta se bloqueaban. Tras estos esfuerzos, a partir de mañana me tomo una semana
de retiro espiritual que me servirá también de merecido descanso.
En la foto, por supuesto, la bruja con sus hijos y dos ciegos más: ella
atendida por su hermano tras el fallecimiento de su marido y todos sus hijos y
él sin embargo en familia, con su mujer y cuidado por sus hijos.
Sigo bien a pesar del silencio. He estado recorriendo los pueblos para seguir el final de la catequesis e inscribir a los que seguirán el curso próximo. Otra vez tenemos casi 5.000 personas en la catequesis, de las cuales 864 optan al bautismo en una de las parroquias y 346 en la otra. Tras la paliza me he tomado una semana de retiro espiritual. A partir de ahora me moveré poco porque las lluvias abundantes ya han llegado y aprovecharé para poder ir preparando pacientemente las listas de las catequesis.
Un par de fotos de mis feligreses:
En la primera están Sylvain y Chanceline.
Él tiene problemas de movilidad que no le impiden asistir a todas las misas
y reuniones. Caminó 17 kilómetros para llegar a la primera misa de un nuevo
cura. Eso sí, llegó completamente desmadejado, parecía un muñeco con los
resortes rotos. Pues mirad en la foto el calzado que gasta... Y Chanceline es
animadora de encuentros de niños, lo hace muy bien.
En la segunda están Fidèle y su hermano.
Fidèle acaba de conseguir el título de ingeniero agrónomo y a pesar de que Chad ofrece más bien poco ha decidido quedarse en su pueblo. De momento cultiva sus campos y cría patos. A ver qué tal le va en el futuro.Ya se han publicado en Chad los resultados de la PAU (selectividad suena más familiar, porque así se llamaba cuando yo la hice). Ha habido un 26% de aprobados en la primera sesión y otro 30% que en estos días hacen la recuperación. Que entre unos y otros sean más de la mitad es algo histórico, todo el mundo celebra este resultado como un logro, aunque si se compara con otros países (España suele estar en un 95%) y sobre todo viendo el pobre nivel de los aprobados es para echarse a llorar.
Hace un par de meses os comenté la situación de Emeline, viuda joven
cargada de hijos. La familia de su difunto marido no había logrado un acuerdo
sobre qué hacer con ella. Con gran asombro me he enterado de que un soltero la
ha recibido en su casa. No he podido saber qué ha pasado con los hijos, si
también los ha asumido. Eso sí, aunque parezca un final feliz, las mujeres de
"herencia" son vistas como un "pegote": cuando ese joven
pague la dote y case a otra mujer, esta última será la primera mujer y la de
"herencia", aunque ahora esté sola y haya llegado antes, pasará a ser
la segundona.
Vuelvo a adjuntar la foto de Paul, uno de los primeros ciegos en recibir la ayuda del proyecto, porque gracias a dicha ayuda ha podido pagar la dote por una muchacha y casarse. Y me diréis: "¿Dónde está la foto de la moza?" Pues yo tampoco la conozco todavía, las veces que he pasado por casa de Paul estaba ausente, o por estar trabajando los campos, o por haber ido a casa de sus padres a recoger sus últimas pertenencias... Será que como Paul no puede verla nos la esconde para que nosotros tampoco la veamos. En todo caso prometo su foto... si se deja encontrar.
La segunda foto es también de una ciega, Rosalie, de escasos recursos (la ropa con la que sale en la foto es la única que tiene)
pero cuyo mayor drama es la soledad: viuda, aunque tiene hijos se desentienden de ella. Uno concretamente vive en la misma población y ayer que la visité él estaba en el mercado, a escasos cien metros, y sin embargo lleva cuatro años sin pasar a verla. Y la gran pregunta: ¿de qué vive entonces Rosalie? Pues de la caridad de los vecinos, que ni son de su familia ni tienen nada que ver con ella, pero a quienes no les falta corazón. Y esta es la buena noticia: aunque casos como el de Rosalie van aumentando, la solidaridad entre vecinos sigue estando ahí, sin hacer ruido y sin buscar el postureo. Esta también es tierra sagrada.Hasta pronto. Antxón.
PINCHA EN LA FOTO DE ABAJO PARA VER EL ALBUM DE FOTOS CON MEJOR RESOLUCION
domingo, 17 de mayo de 2026
ECOS DE LA SABANA nº 319: NOTICIAS DE ANTXON DESDE CHAD
Noticias de Antxon desde ChadHola a todas/os :
Nuestra vecina Blandine tiene 24 años.
Aunque normalmente no saben su edad real en este caso sí se sabe porque cuando nació yo estaba allí. Sus padres habían tenido ya dos niñas y Blandine fue su tercera hija seguida, así que tendría que llamarse « Otra vez lo mismo » (en lengua suena mejor : Ninaatuwa), pero su padre la llamó « Repartir » porque es Dios quien reparte los niños y las niñas. Blandine es madre de dos hijos que cuida en casa de sus padres porque su pareja ya no quiere saber nada de ella y cuando esos niños alcancen unos cinco años su pareja se los quitará porque en la mentalidad local los hijos pertenecen al padre, en muchos casos como este la mujer es vista como mero instrumento.
Nos quedaba un bautismo por celebrar, el de un enfermo con problemas de movilidad (el lado izquierdo paralizado) y mentales y acordamos que fuera bautizado en su pueblo, situado al pie de la mayor altura de nuestra parroquia (la « montaña » es la segunda foto)
y en la capilla de la tercera foto (muy precaria, como la mayoría de las que tenemos).
Vino un buen grupo de nuevos bautizados a celebrarlo con él (cuarta foto, nuestro hombre es el primero del grupo. Yo también salgo en la foto, no sé si podréis reconocerme entre tanta gente…).
De ese pueblo es también la mujer que dio a luz durante la vigilia pascual. Ella y su marido iban a ser bautizados juntos, pero la bebé cambió los planes: el hombre propone, Dios dispone y la mujer descompone. Con la nueva nacida ya tienen tres hijos.
Los pobres ya han elegido quién prefieren que gane la Copa del rey de fútbol
y por supuesto Dios escucha a los pobres. Bueno, en realidad esta muchacha ni sabe lo que es la Real Sociedad, compró la camiseta más barata que encontró en el mercado. Pero es cierto que por aquí no se ve ninguna camiseta del Atlético Madrid y sí muchas de la Real.
Si la muerte es siempre una desgracia, en el caso de nuestras viudas jóvenes se vuelve una desgracia al cuadrado. Emeline (a la derecha en la foto, la más alta)
tiene cinco hijos y es viuda desde hace un año. En febrero la familia se repartió la herencia y no hubo ningún problema en cuanto a campos y ganado pero en cuanto a ella no se pusieron de acuerdo sobre quién se la queda. Paréntesis: la familia del marido paga la dote de la mujer con lo que ella se convierte en «propiedad» de esa familia. En caso de viudedad o se va con alguien de la familia del marido o devuelve el dinero pagado por ella (y se va a casa de sus padres sin sus hijos, claro). En el caso de Emeline esta última posibilidad parece muy remota. Quedan otras tres posibilidades: o ella y sus cinco hijos se van a casa de un polígamo (y ella siendo cristiana confirmada se queda fuera de la comunión de la Iglesia) o ella reparte a sus hijos y se va con un soltero (y normalmente esos niños van a ser maltratados) o ella se queda sola (y entonces su casa será un burdel porque sigue siendo atractiva). Estamos en un callejón con varias salidas a cada cual peor. He conocido alguna experiencia de casas de viudas, asociaciones para ellas… que han sido un fracaso. Primero porque las familias de sus maridos van a reclamarlas; segundo porque la convivencia entre ellas no es fácil pues no tienen ningún vínculo común salvo la viudedad; y tercero porque inevitablemente hay que poner algún hombre como protector y tener tantas mujeres a su cuidado resulta un bombón demasiado apetecible para no probarlo, muchas se quedaban embarazadas por su protector…
A la
izquierda de la foto está Celestine, por lo que sé contenta de su marido y de
sus seis hijos. Es del mismo pueblo de Emeline y se conocen desde niñas. Cuando
ha visto que llegaba su amiga a contarme su situación ha venido enseguida
porque Emeline ha pasado bastantes días en su pueblo natal intentando convencer
a su familia para devolver la dote, aunque parece que sin éxito. Celestine
merece salir en la foto porque es una mujer muy agradable.
Ya comenté
hace unos años el record de fecundidad de una señora: entre hijos y nietos
había tenido 213, de los cuales 10 muertos al nacer y otros 50 más antes que
ella. Pues ese record se ha quedado empequeñecido a la muerte de un auténtico
patriarca: oficialmente ha muerto a los 104 años (a saber) y con «sólo» cuatro
mujeres deja vivos también 104 hijos y nietos, pero además ha tenido bisnietos,
tataranietos y tata-tataranietos (¿se dirá así ?) para contabilizar un total de
435 vivos (es que si cuentan a los fallecidos la cifra no les cabe en la
calculadora). Menos mal que aquí no tienen la costumbre de dar la paga…
Pasteur tiene problemas de sociabilidad y se gana la vida pastoreando vacas (predestinado por su nombre quizás). Es imbatible cuando baila, nadie puede seguir su ritmo. De fondo, nuestra casa
Y la entrada de nuestra casa. Las puertas no están pintadas de dos colores, ha sido el sol quien se ha comido la pintura
Un ayuntamiento de Italia nos ha enviado ayuda económica para los ciegos, así que además de todas las vueltas que ya estaba dando para recorrer los pueblos ahora se trata de dar más vueltas para identificar y visitar a los ciegos.
Una de las visitas merece descripción detallada por todo lo que fue sucediendo. Tras la misa del domingo fui en bici a visitar a un catequista en duelo por la muerte de una de sus hijas. De allí seguí al pueblo siguiente para ver a una anciana ciega, pero no sabía exactamente dónde quedaba su casa así que un lugareño se ofreció a guiarme. Estaba bastante bebido, pero lograba pedalear sin tambalearse. Encontramos en medio del camino un niño llorando. Yo pensaba que estaba asustado por ver al blanco (sorprendentemente este caso se da aún bastantes veces). Pues no, lloraba porque se había perdido. En la ciudad los casos de niños perdidos son frecuentes, pero en el mundo rural... Menos mal que un vecino reconoció al chaval y nos indicó el camino hacia su casa, que estaba como 500 metros más allá. Tras la buena acción del día otro parón: un niño acababa de morir y nos encontramos en medio del lugar del duelo. No conocíamos a nadie, pero aquí es obligado pararse y saludar. Total, cuando llegamos a casa de Eva ya iba a oscurecer. Eva todavía conserva los "lavrés" (ver fotos ¿Hay nombre para eso en castellano?), cuyo origen es controvertido: ¿Recuerdo de la esclavitud? ¿Signo de ser primera mujer? En ese pueblo sólo quedan tres señoras con eso en la boca.
Sigo contando más visitas a ciegos. Christine transmite desolación: además de ser ciega está completamente sola, su marido y todos sus hijos murieron hace tiempo. En esta época de calor no se resiste dentro de las chozas porque se suda demasiado, y fuera, a pesar de su ceguera, el resplandor del sol la molesta y la obliga a estar siempre con la cara hacia el suelo. Menos mal que cerca viven un sobrino y el catequista, que son quienes se encargan de reparar su choza, y naturalmente las vecinas están atentas y la visitan regularmente. El peor infierno para un musey es ver morir a toda la familia y quedarse solo, y encima en este caso se añade la ceguera. Por eso no deja indiferente para quien tiene un mínimo de corazón, y aquí faltarán muchas cosas pero abunda la compasión.
En las fotos, Christine, su choza y ampliando la imagen las tumbas de sus familiares.
Samuel es un
caso único en este lugar: nunca se casó, no tiene ni mujer ni hijos. Cuida de
él un sobrino (por cierto, gran polígamo) que vive vendiendo utensilios de
cocina como se ve en la foto. Samuel, ciego, posando con sus mejores galas. La
choza de Samuel.
Hoy termina el año escolar en Chad. Cuatro meses y medio de vacaciones (que serán más porque las clases raramente empiezan el día oficial de inicio)
Acompaña a este mensaje una foto de juegos infantiles que parece sacada de la prehistoria pero que aquí es actual. ¿A alguien le trae recuerdos este juego? Y seguro que serán recuerdos buenosY otra foto de mi brazo con el sarpullido debido a todo lo que estamos sudando en esta época. No es el brazo de San Francisco Javier pero casi ¡Cuánto sufrimos los misioneros! El calor y el sudor constante nos dejan hechos una pena, pero a pesar de la apariencia ese sarpullido no pica y al primer día fresco desaparece sin consecuencias.
Hasta pronto.





















































