¿CUANTO VALE TU
LIBERTAD?
Son más de las tres
de esta cruda madrugada,
mi pensamiento
no me da tregua
y no me deja dormir
me pregunta sin cesar,
me increpa cruelmente
y me obliga a reflexionar.
¿Qué precio le pondrías
a estos años en prisión?
¿Merece la pena el alto
precio que estás pagando?
¿Cuánto darías hoy
por ver crecer a tus hijos
por ver feliz y dichosa
a tu madre,
por dormir con tu mujer,
por compartir con tus amigos,
por disfrutar de tus aficiones?
¿Qué precio le pondrías
al sufrimiento de todos ellos
por tu larga ausencia?
Por sus horas de insomnio,
el deseo de abrazarte,
de besarte, de tenerte.
¿Cuánto darías por
dar marcha atrás
y sentirte orgulloso de ti?
Hoy te pido que reflexiones
para que cuando salgas
pienses en todo esto,
y si te asalta la tentación
de volver a hacer aquello
por lo que estás aquí,
te acuerdes de todo esto,
y si quieres te lo copio
para que pueda ayudarte
y no volver a caer
en esa maldita trampa
que os roba la vida
a ti y a los tuyos,
ellos te necesitan
y tú a ellos,
os echáis de menos
y deseáis compartir,
tu lloras aquí,
ellos sufren por ti.
La vida camina sin parar
y no la puedes detener,
aquí la estamos pasando.
Después de todo esto
que te he leído,
de nuevo te pregunto
¿Cuánto vale para ti
la deseada libertad?
MADRE
¡Que palabra
tan hermosa!
¡Que amor tan puro!
Es complaciente y piadosa
cuando estás en un apuro.
¡Cuánto sufre una madre
al ver a su hijo perdido,
por él llora cada noche
porque de su vientre ha nacido.
Ciega pediría quedarse
por verte de nuevo a su lado,
su vida quiere regalarte
por sentir que has regresado.
Hasta la última gota de
sangre
daría por su ser más querido,
¡Dios sabe cuánto daría
por ver que de nuevo ha
nacido!
Sin manos se
quedaría
por volver a
acariciarte,
por ti ella moriría
por poder de
nuevo abrazarte.
Con el demonio
se pelearía
por apartarte
de su maldad,
de su malicia
lo despojaría,
lo mataría sin
piedad.
Una madre siempre
perdona,
su amor por ti
es infinito,
por ti ella se
apasiona,
eres su hijo
bendito.
El universo prendería,
con tal de
verte feliz,
junto a ti siempre
estaría,
te ayudaría a
olvidar tu desliz.
LOS
ELEGIDOS
Benditos los nobles de
corazón,
los que te ofrecen su vida
sin esperar nada a cambio
y te devuelven la ilusión.
Bondadosos aquellos
que se dan sin condición,
los que sufren a tu lado
los que curan tu frustración.
Puros los que te miran
con los ojos del alma,
los que no saben de razas
los que te provocan calma.
Afortunados los que ofrecen
lo poco que tienen,
los que te aceptan como eres
y a darte su amor viene.
Dichosos los que sueñan
con regalarte un mejor
futuro,
te dedican una sonrisa
te sacan de un apuro.
Bienaventurados los que
vienen
en nombre del señor,
los que ven en tus ojos
la angustia y el dolor.
Ellos son los elegidos
por su entrega y devoción,
velan por los afligidos,
dios les da su bendición.
PEDRO CÁCERES.
MADRE
¡Que palabra
tan hermosa!
¡Que amor tan puro!
Es complaciente y piadosa
cuando estás en un apuro.
¡Cuánto sufre una madre
al ver a su hijo perdido,
por él llora cada noche
porque de su vientre ha nacido.
Ciega pediría quedarse
por verte de nuevo a su lado,
su vida quiere regalarte
por sentir que has regresado.
Hasta la última gota de
sangre
daría por su ser más querido,
¡Dios sabe cuánto daría
por ver que de nuevo ha
nacido!
Sin manos se
quedaría
por volver a
acariciarte,
por ti ella moriría
por poder de
nuevo abrazarte.
Con el demonio
se pelearía
por apartarte
de su maldad,
de su malicia
lo despojaría,
lo mataría sin
piedad.
Una madre siempre
perdona,
su amor por ti
es infinito,
por ti ella se
apasiona,
eres su hijo
bendito.
El universo prendería,
con tal de
verte feliz,
junto a ti siempre
estaría,
te ayudaría a
olvidar tu desliz.
LOS ELEGIDOS
Benditos los nobles de
corazón,
los que te ofrecen su vida
sin esperar nada a cambio
y te devuelven la ilusión.
Bondadosos aquellos
que se dan sin condición,
los que sufren a tu lado
los que curan tu frustración.
Puros los que te miran
con los ojos del alma,
los que no saben de razas
los que te provocan calma.
Afortunados los que ofrecen
lo poco que tienen,
los que te aceptan como eres
y a darte su amor viene.
Dichosos los que sueñan
con regalarte un mejor
futuro,
te dedican una sonrisa
te sacan de un apuro.
Bienaventurados los que
vienen
en nombre del señor,
los que ven en tus ojos
la angustia y el dolor.
Ellos son los elegidos
por su entrega y devoción,
velan por los afligidos,
dios les da su bendición.
PEDRO CÁCERES.
los que te ofrecen su vida
sin esperar nada a cambio
y te devuelven la ilusión.
que se dan sin condición,
los que sufren a tu lado
los que curan tu frustración.
con los ojos del alma,
los que no saben de razas
los que te provocan calma.
lo poco que tienen,
los que te aceptan como eres
y a darte su amor viene.
con regalarte un mejor futuro,
te dedican una sonrisa
te sacan de un apuro.
en nombre del señor,
los que ven en tus ojos
la angustia y el dolor.
por su entrega y devoción,
velan por los afligidos,
dios les da su bendición.
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