Domingo 8 de marzoRamadán y Cuaresma coinciden este año
No recuerdo haber conocido la coincidencia de este año de comenzar el
mismo día el tiempo de la cuaresma, con el miércoles de ceniza y el mes del ramadán
con la luna nueva. Es verdad que son dos momentos fuertes para musulmanes y
cristianos, dos momentos en los que los creyentes, a través, de diferentes
practicas buscan cómo acercarse más a Dios y cómo vivir la vida y la fe con más
autenticidad.
Leía precisamente en estos días un artículo de Jean-Charles Putzolu
y Janvier Yaméogo en Vatican News que presentaba cómo Adrien Sawadogo,
un Burkinabé misionero de los Padres Blancos vivía este periodo de Cuaresma
junto a su padre Al-Hâdjdj Issa, imán que también estaba haciendo el
ayuno del Ramadán.
Parece ser que no siempre fue así pues cuando Adrien se convirtió, fue
expulsado de su familia y ese camino de reconciliación duró treinta años.
En Chad encontré bastantes veces cómo dentro de una misma familia había
musulmanes, cristianos y otros miembros de la religión tradicional; o bien católicos,
juntos a protestantes y otros miembros de la religión tradicional. Pero no es fácil
encontrar a un padre imán y a un hijo sacerdote misionero como ocurrió con Adrien
y su padre, además que Adrien es el hijo mayor, el que en principio debe
suceder al padre en ciertas responsabilidades.
Fue en 1992 cuando Adrien se hizo cristiano a pesar de la oposición de
su padre y de su familia. Por eso muchos le dieron la espalda. Se necesitaron
30 años y los consejos de un tío suyo, para que Issa, su padre, lo aceptara y
apoyara en su elección.
La coincidencia este año de la cuaresma y del ramadán es una invitación
al islam y al cristianismo a vivir una «mística del encuentro», como dice
Adrien. También lo afirma el papa León XIV en su mensaje de cuaresma: «Escuchar
genera caminos de liberación, haciéndonos más dispuestos y deseosos de
contribuir a la construcción de la civilización del amor».
Si escuchar la Palabra de Dios es fundamental durante la Cuaresma,
escuchar el Corán lo es igualmente durante el ayuno de Ramadán: «En
África Occidental, tanto en Burkina Faso como en Malí, es un momento vital
centrado en la lectura del Corán. Es un momento intenso de silencio, oración,
escucha, arrepentimiento y manifestación de la misericordia divina»,
explica el padre Adrien. Y continúa diciendo: «La Biblia y el Corán no se
oponen. Esta coincidencia es una invitación a cambiar nuestro comportamiento,
para que cada uno busque la excelencia en su propia religión, en lugar de
denigrar la religión del otro».
Por otra parte, su padre el imán Issa afirma que: "Esta
coincidencia nos invita, cristianos y musulmanes, a unir esfuerzos. Es Dios
quien nos ofrece esta oportunidad, no nosotros. Es claramente una indicación
divina que debemos aceptar con inteligencia".
Siendo testigos de las guerras sin sentido de estos días en el Oriente Próximo
y de cómo algunos quieren hacer de estas guerras una guerra de religiones
cuando sabemos claramente que son guerras por intereses y guerras económicas;
el ejemplo de Adrien y de su padre Issa y la coincidencia del Ramadán y de la Cuaresma,
nos muestran cómo estos dos tiempos fuertes son un tiempo propicio que Dios
ofrece a la humanidad para acercarse a Él, para sumergirse en el misterio mismo
de Dios y para trabajar por la vida, el bien y la paz como Dios lo quiere en el
islam y en el cristianismo.

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