Domingo 1 de febrero 2026Sigue la persecución de cristianos en Nigeria
Estos días leía en las noticias esta información sobre lo que sigue ocurriendo
en Nigeria y de lo que tan poco se habla: Aumentan los secuestros de cristianos
en Nigeria.
La región, considerada estratégica por estar situada en una zona de
transición entre el norte de mayoría musulmana y el sur predominantemente
cristiano, ha sido con frecuencia blanco de grupos criminales y milicias
armadas que operan aprovechando la débil presencia del Estado en las zonas
rurales. Los secuestros y ataques contra comunidades religiosas y cristianas se
enmarcan dentro de un panorama más amplio de inseguridad que azota al
país.
Según el Informe
Libertad Religiosa en el Mundo 2025 de la fundación pontificia
Ayuda a la Iglesia Necesitada, Nigeria es el país donde los cristianos son más
perseguidos. Esto se debe, en gran parte, a la presencia de grupos
yihadistas como Boko Haram o el Estado Islámico de África Occidental
(ISWAP) en el norte del país y a la violencia de los grupos fulani
radicales en el cinturón central, especialmente contra los cristianos. En el
2025 se calcula que 3.490 perdieron la vida por motivos de su creencia religiosa.
En los últimos meses se ha producido un aumento en el número de
secuestros de sacerdotes, feligreses y estudiantes, como el ataque del
pasado noviembre a una escuela católica en el estado de Níger, donde
fueron secuestrados más de 300 estudiantes y profesores.
Desde la pasada Navidad de 2025, varios estados del norte de Nigeria
han sufrido ataques. Aldeas e iglesias cristianas en la región continúan siendo
vulnerables frente al aumento de la inseguridad.
El domingo 18 de enero 172 cristianos fueron secuestrados durante un
oficio religioso en una localidad del estado de Kaduna, en el norte del
país. De estas, nueve consiguieron huir en las primeras horas tras el ataque,
mientras que 163 continúan desaparecidas.
Según las informaciones los atacantes llegaron en masa y rodearon dos
iglesias. Acto seguido, obligaron a los fieles de ambos lugares a
dirigirse hacia el bosque. El ataque ocurrió durante las celebraciones
religiosas y, hasta la fecha, no ha sido reivindicado oficialmente ni se
conoce ninguna petición de rescate.
Ese mismo domingo se anunciaba la liberación de un sacerdote, el padre
Bobbo Paschal, de la archidiócesis nigeriana de Kaduna, párroco de la
iglesia de San Esteban, que había sido secuestrado la noche del 17 de noviembre
en la casa parroquial donde vivía.
Tras la liberación del padre Paschal, todavía siguen secuestrados
otros tres sacerdotes: John Bako Shekwolo, Emmanuel Ezema y Joseph
Igweagu.
